27 de noviembre de 2010

Un sueño demasiado caro

Formar una banda de música siempre ha sido la ilusión de muchos jóvenes. Pero no todo es tan idílico como parece, la realidad muestra que hacerlo es sinónimo de perder dinero y mucho esfuerzo. La aparición de Internet ha supuesto un soplo de aire fresco para esas bandas que luchan por hacerse un hueco en la música.

El 16 de junio de 2010, la banda británica Muse congregaba en el estadio Vicente Calderón a más de 40.000 personas, en un concierto que acaparó titulares en toda la prensa general y especializada, y por cuyas entradas sus asistentes pagaron un mínimo de 42 euros. Meses después, en septiembre ofrecían su música ante un abarrotado estadio de Wembley, con capacidad para 90.000 personas, habiendo colgado el cartel de ‘no hay billetes’ durante los días previos al espectáculo. Con cinco discos de estudio, once años de experiencia a sus espaldas, una facturación de beneficios cada vez más creciente, y una legión de fans alrededor del mundo, constituyen el ejemplo perfecto de una banda en firme ascenso y con éxito en el mundo de la música.

Un mundo en el que no todo es llenar estadios y sacar discos demandados por millones de fans. Detrás de bandas consagradas como Muse, Metallica, Bon Jovi o Mägo de Oz, existen formaciones que día a día pelean por el mismo sueño que en su época persiguieron The Beatles o los Rolling Stones. Son esas bandas que no aparecen en los periódicos, ni suenan en las principales emisoras del país. Ya sea por mala suerte, falta de apoyo, o por haber tomado una decisión incorrecta en el momento menos adecuado, no han conseguido cumplir el objetivo que toda banda desea.

“No tener que compaginar la música con otros trabajos, sino poder dedicarnos enteramente a ello, sería nuestra propia definición del éxito”. Son palabras de Gabriel Montes, bajista y vocalista del grupo madrileño Sexy Zebras, formado por el propio Gabriel, José Luna y Samuel Torío. Los tres llevan desde el verano del año 2005 peleando por su sueño: triunfar y conseguir llevar el nombre y los sonidos de Sexy Zebras a los oídos de toda España. “Nosotros no nos paramos a valorar cosas románticas como hacer lo que nos gusta, porque eso ya lo estamos haciendo. Lo que queremos es poder vivir de la música”.

La música no es rentable
La música, al contrario de lo que pueda parecer, no es rentable en absoluto. Muchos músicos invierten cada mes gran parte de su dinero y de su tiempo en una ilusión, sin saber nunca a ciencia cierta si alguna vez conseguirán recuperar la inversión. “Y no porque sean buenos o malos, hay grupos muy buenos que por falta de suerte u otros factores, no consiguen nada”, señala José, guitarrista de Sexy Zebras. En muchos países, el Estado pone a disposición de todo aquel que lo solicite ayudas económicas, destinadas a agrupaciones musicales de nuevo cuño o en desarrollo. En España, según los servicios de información al ciudadano del Estado, de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, la existencia de ayudas similares a la música son escasas o inexistentes. Para hacerse una idea de los gastos a los que debe enfrentarse una banda de pequeñas características, el precio de alquiler de un buen local de ensayo en Madrid raramente es menor de quinientos euros.
 
Pese a todo, en la sociedad existe el debate generalizado de que el precio de los discos es abusivo para el consumidor. Incluso, muchos lo califican de robo y estafa. Y aunque parezca contradictorio, también muchos artistas comparten la opinión de que “es una injusticia que el precio de los CDs sea tan alto”. Así opina Alejandro Morales, batería de la banda Paranoid, formada por cuatro estudiantes de Madrid hace escasos meses. “Es obvio que los músicos tenemos que recibir un beneficio por nuestro trabajo, pero es bestial lo que han subido los precios de un disco. Recuerdo que antes una cinta de cassette podía valer unos cuatro o cinco euros, ahora un CD vale aproximadamente veinte. Son cuatro veces más, y eso, es demasiado”.

El centro de la polémica en torno al precio de los discos es el porcentaje de los beneficios que va a parar a manos de distribuidoras y discográficas. Por ejemplo, “por la venta de un trabajo que valga doce euros en el mercado, en España el artista percibe una cantidad cercana a un euro en concepto de royalties (pagos por derechos de autor). El resto va a parar a manos de participantes intermedios en el proceso de producción del mismo”, apunta Gabriel, de Sexy Zebras. “El que diga que veinte euros es caro por un disco, no sabe lo que conlleva y el trabajo que cuesta hacerlo. Pero también es una broma el porcentaje que se quedan el distribuidor y la discográfica”. Actualmente, la aparición de las descargas digitales, impulsada por plataformas como iTunes, permite al usuario pagar un precio menor por el trabajo de un artista, ya que quedan eliminados algunos gastos intermedios, como los de distribución.

Promoción en internet
Además de la posibilidad de ofrecer al público su trabajo en formato digital, la irrupción de internet ha dado a los artistas una nueva vía de comunicación para darse a conocer a la gente. Hoy en día, cualquier grupo medianamente asentado tiene su propio sitio en el ciberespacio, lo que les permite difundir libremente su imagen al público y mantener un contacto más estrecho con sus seguidores. Desde Extremoduro a Linkin Park, pasando por grupos de menor calado como Love of Lesbian o The Right Ons, todos tienen su propio espacio en la red. 

Internet también ha supuesto una alternativa publicitaria para muchos grupos, que no pueden pagarse una campaña de publicidad en medios cuyos costes económicos superan con creces a los necesarios para publicitarse por la red. La diferencia entre el coste de llevar a cabo una campaña de publicidad en la red, y el de realizarla en otros medios, es abismal. Las opciones que brindan espacios como MySpace o Facebook son increíbles, y el coste es relativamente inexistente. “A nosotros, excepto los amigos más cercanos, todo el mundo que nos conoce lo ha hecho gracias a internet”, expresa José, de Sexy Zebras. “Antes de sacar el disco en MySpace nadie nos conocía, y después de hacerlo llegamos a tener 2000 o 3000 escuchas diarias en la página. Eso sólo lo consigues gracias a la red”. 

El nacimiento de la red ha supuesto un nuevo camino repleto de opciones para todas aquellas bandas que luchan sin descanso por cumplir sus ilusiones, negándole a Calderón de la Barca aquello de que “la vida es sueño, y los sueños, sueños son”. Y es que siempre existirá esa creencia innata en el ser humano de que los sueños, en palabras de Alejandro, “se pueden conseguir con trabajo, esfuerzo, e ilusión”.

Fuente de la fotografía: Muse.mu

9 de noviembre de 2010

Entrevista a Sexy Zebras

“La música es el arte menos rentable del mundo”

Llevan 5 años tocando como grupo, y ya tienen en el horno su primer disco, con el que esperan darse a conocer a España y que ésta les reciba con los brazos abiertos. Son José Luna, Gabriel Montes y Samuel Torío, y juntos forman Sexy Zebras.

Pregunta.- ¿Cómo surgió la idea de formar una banda?

Respuesta.- Quizá influyó que todos habíamos estudiado música desde pequeños y que en nuestra casa se ha mamado música siempre. También estábamos en una época en la que comenzábamos a escuchar nuevos estilos con grupos como Green Day o Blink182, y nos resultaba fácil intentar versionar temas suyos. Existían ciertas inquietudes musicales, y fue una idea que se fue hablando y formando poco a poco. Nos juntamos sin saber muy bien qué tipo de banda íbamos a ser. Surgió la inquietud de formar una banda y empezamos a ensayar, no fue nada especial.

P.- ¿Y cómo fueron vuestros inicios?

R.- Buenísimos. No teníamos ni idea de tocar, el único que sabía algo de guitarra era José, y Samu que había estudiado percusión. Pero siempre que tienes un grupo te crees que eres lo mejor del mundo. Nos apuntamos a un concurso, y nos dejaron un sitio en el cole de José para ensayar. Los grupos que participaban eran buenísimos en comparación con nosotros, pero no nos desanimamos y seguimos hacia adelante con ganas de superarnos a nosotros mismos. En los inicios no tienes ninguna preocupación más que la ilusión de tocar y hacer música, mientras que ahora influyen más cosas.

P.- ¿De dónde os viene la vocación por la música?

R.- Nuestros padres nos metieron a estudiar música en el conservatorio cuando éramos pequeños, aunque acabamos saliendo del conservatorio porque la música clásica es durísima. Aún así el paso por el conservatorio nos ha servido de mucho, por ejemplo a la hora de componer.

P.- ¿Cuál es el proceso a seguir para la realización de un concierto?

R.- En el ámbito amateur, primero nos ponemos en contacto con otros grupos, intentando que sean del mismo estilo que nosotros. Después se llama a una sala que nos guste, y ésta es la que te dice si tienes que alquilarla o pagar a través de un porcentaje de los beneficios de la taquilla. Ya por último lo que queda es fijar la fecha del concierto. El día del mismo, la sala te cita para hacer la prueba de sonido, que generalmente es 4 o 5 horas antes del concierto y se hace en orden inverso al de las actuaciones en directo. El ingeniero de sonido lo suele poner la propia sala, a no ser que tengas algún amigo o conocido que entienda del tema o lo contrate la banda por su cuenta. Así mismo, la banda suele llevar su propio material, excepto cosas como el cableado, micrófonos, pantallas de sonido… ya que eso lo pone la sala.

P.- ¿Tenéis algún tipo de dificultades a la hora de realizarlos?

R.- La dificultad general es corresponder a la sala, ya que te presionan bastante para que muevas a gente y no tengan pérdidas con el concierto. Puede haber problemas con el tema de la edad mínima que la sala te permite en la entrada, o que no te preste el mismo trato si compartes concierto con otras bandas más grandes, dejándote un tiempo muy residual para realizar pruebas. Luego también puede pasar que la sala no tenga lo que te prometieron por teléfono, y el material que te proporcionen no sea bueno.

P.- ¿Tenéis algún tipo de exigencia en los conciertos?

R.- Cuando eres un grupo amateur no puedes exigir nada, a no ser que hayas pagado una suma importante por el alquiler. Aunque nosotros lo que sí pedimos es el rider de la sala y si dan permiso para menores, para ver qué ofrecen y elegir dónde tocamos. De todas maneras, si eres un grupo pequeño la sala no te da ninguna opción, o tocas según lo que te den o buscas otra.

P.- ¿Interactuáis de alguna manera con el público?

R.- Es clave interactuar con el público en los conciertos. Actualmente, con la cantidad de información existente que el público puede saber sobre un grupo, un buen directo es lo que marca la diferencia. Nosotros es lo que más trabajamos, le damos prioridad absoluta a la participación del público. Hacemos los juegos que hagan falta y preparamos versiones para meter al público en el concierto…aunque a veces basta con sentir la música que tocas, para transmitírsela al público y que aparezca esa conexión especial. También es importante que la banda esté unida y exista una buena relación entre los miembros, ya que eso también se transmite al público.


P.- ¿Existen momentos dejados a la improvisación durante un concierto, o lo lleváis todo ensayado y medido?

R.- Preparamos un setlist de canciones, pero aparte de eso normalmente no solemos llevar muchas cosas preparadas. Por ejemplo algo como determinadas uniones entre canciones sí solemos llevarlas ensayadas, pero no llevamos un guión preparado del concierto para interpretarlo como hacen otros grupos.

P.- ¿Dónde y cómo soléis ensayar?

R.- Ensayamos en los locales ritmo y compás, entre 3 y 4 veces a la semana, de 2 a 4 horas. Depende del día ensayamos algo distinto: unos días ensayamos eléctrico o acústico, otros componemos…y otras veces hacemos el gilipollas (risas).

P.- ¿Es rentable hacer música?

R.- Si evalúas la inversión de dinero, tiempo y energía…en absoluto. Nosotros ahora estamos en una posición ascendente y vamos a luchar por esto a muerte. Pero si no te conviertes en un grupo bien situado en el panorama musical y con una larga trayectoria, económicamente no es rentable de ninguna manera. Y no porque seas bueno o malo, hay grupos muy buenos que por falta de suerte u otros factores no consiguen nada. Si no es el arte menos rentable del mundo, poco le falta para ello.

P.- ¿Existen ayudas de la Comunidad o del Estado para la música?

R.- Nada. En Suecia por ejemplo hay un apoyo brutal a las bandas: se prestan locales de ensayo, hay ayudas… Aquí es todo lo contrario, el alquiler de los locales y las salas para tocar es carísimo, y no existen ayudas económicas. Nosotros empezamos a tocar con 18 años aproximadamente, y a esa edad es una locura pagar 600€ por algo así.

P.- ¿Es fácil el día a día entre los integrantes del grupo?

R.- El día a día de un grupo funciona parecido al de una pareja: tienes que respetarla para que la relación funcione, y aunque discutas con ella, sabes que la quieres. Pues más o menos esto es lo mismo. Nosotros damos gracias de ser amigos desde que éramos pequeños, porque para que una banda triunfe todos tienen que remar en la misma dirección. Además nosotros tenemos muy claro el papel de cada uno en las cuestiones relativas a la banda, ya que normalmente hay un montón de cosas que hacer.

P.- ¿Qué opináis de internet como medio de promoción?

R.- Es el mejor medio de promoción posible. A nosotros, excepto los amigos más cercanos, todo el mundo que nos conoce lo ha hecho gracias a internet. Antes de sacar el disco en MySpace nadie nos conocía, y después de hacerlo llegamos a tener 2000 o 3000 escuchas al día en la página. Eso sólo lo consigues gracias a la red; internet es lo mejor que le ha pasado a la música en muchos años.

P.- ¿Qué uso hacéis de él, y de qué manera lo utilizáis para promocionaros?

R.- Aparte de MySpace, tenemos página web propia, para poder dar una buena imagen en internet y tener un sitio. Luego tenemos canal de Youtube, cuenta en Twitter, Facebook, Tuenti…

P.- ¿Qué opinión tenéis de plataformas como spotify?

Toda plataforma que impulse la música es buena, y si además consigues una rentabilidad, aunque sea mínima, mejor todavía. Y aún sin ella: nosotros preferimos que se descarguen nuestro disco si luego vienen a los conciertos.

P.- A la hora de vender música, ¿CD o formato digital? ¿Por qué?

R.- Los dos, hay gente que le va a seguir gustando el disco, y gente que preferirá descargárselo. El público manda, y si público quiere disco, digital, o vinilo y casette, hay que dárselo.

P.- ¿Cuál es vuestra opinión de las protestas generalizadas sobre el precio abusivo de la mayor parte de los discos?

R.- Se podrían reducir quizá los costes intermedios de la producción de ese disco, como por ejemplo en distribución. Pero el que diga que 20€ es caro por un disco, no sabe lo que conlleva y el trabajo que cuesta hacerlo. Pero también es una broma el porcentaje que se quedan el distribuidor y la discográfica. En royalties (pagos en concepto de derechos de autor), de un disco de 12€ por ejemplo, el grupo percibe aproximadamente una cantidad cercana a 1€.

P.- ¿Cuál sería vuestra definición de éxito?

R.- Poder vivir de la música. No nos paramos en valorar cosas románticas como hacer lo que nos gusta, porque eso ya lo estamos haciendo. Pero no tener que compaginar la música con otros trabajos, sino poder dedicarnos enteramente a la música, sería nuestra propia definición del éxito.

P.- ¿Qué piensan vuestra familia y amigos de que forméis parte de un grupo musical?

R.- Nuestra familia siempre nos ha apoyado en todo, tanto económica como anímicamente. Ha habido conflictos, por ejemplo que a veces nos metían más caña para que no dejáramos de lado los estudios. Pero siempre han estado ahí, y no han puesto nunca problemas. Y los amigos igual, siempre nos han apoyado.

P.- ¿Cuáles son vuestras influencias y cuáles son vuestros grupos favoritos?

R.- Bebemos de todos los sitios, aunque principalmente nuestras influencias son inglesas y americanas. Algunas de nuestras bandas favoritas son de habla inglesa: Incubus, Red Hot Chili Peppers, Muse… aunque estamos abiertos a todo tipo de estilos, desde los Beatles hasta Britney Spears. También ahora están apareciendo buenas bandas españolas, que de alguna manera nos abren el camino e influyen en nosotros.

P.- ¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

R.- Grabamos el disco hace seis meses, y desde entonces hemos estado peleando por él. Tenemos una propuesta preparada para el lanzamiento a nivel nacional, pero de forma independiente y ajustada a nuestro presupuesto, con la que nos gustaría llegar al gran público y salir en canales como MTV, 40TV, etc. También intentaremos sonar en todas las emisoras musicales que podamos y hacer ruido en internet. Por último, haremos una gira de conciertos para presentar el disco en directo, para así poder seguir creciendo como banda y atraer cada vez a más gente.

Son Sexy Zebras, y puedes escucharlos tanto en youtube, como en su propio MySpace o página web: www.sexyzebras.com

Desde aquí me gustaría darles las gracias por la entrevista, tanto por acceder a ella como por su simpatía durante la misma. También desearles toda la suerte del mundo con el lanzamiento de su disco y su gira, se la merecen.

12 de octubre de 2010

Entrevista a Javier Crespo, nadador paralímpico

"Antes de competir, pienso que el de al lado no me va a ganar"

Cuando tenía 12 años, sufrió un accidente practicando deporte. Saltando vallas, se le enganchó la pierna con una de ellas y cayó al suelo golpeándose la cadera. Ahora, con 34 años, Javier Crespo ostenta varios récords de España y de Europa, ha participado en los Juegos Olímpicos de Pekín y Atenas, y aún así compagina el trabajo con la vida deportiva.

P.- ¿Qué le llevó a elegir la natación como deporte?

R.- La primera operación me la hicieron con 12 años, y los médicos me dijeron que tenía dos posibilidades si quería seguir haciendo deporte: ciclismo o natación. El ciclismo no me gustaba, así que elegí nadar.

P.- ¿Cómo fueron sus inicios en la natación?

R.- Empecé a nadar por mi cuenta, hasta el año 2000 con los juegos de Sidney. Ese año llamé a la federación, y tras nadar 200 metros durante el calentamiento, me dijeron que estaría en el próximo campeonato. Y poco después conseguiría las mínimas para el campeonato de España. Fue todo muy rápido.

P.- ¿Cuántas veces entrena a la semana, y cuántas horas?

R.- Depende del año. Por ejemplo, este año que hay campeonato europeo, nado unas 2 horas y media o tres diarias de lunes a viernes, y después estoy una hora en el gimnasio. Si es año olímpico, al ser más exigentes las mínimas requeridas, además del entrenamiento normal intento nadar una hora adicional todas las mañanas antes de ir a trabajar.

P.- Compagina el deporte con el trabajo y la vida privada, ¿cómo es un día en su vida?

R.- Trabajo ocho horas diarias, y en ocasiones hasta diez. Cuando salgo de trabajar, voy a entrenar, y cuando llego a casa continúo con mi trabajo unas dos horas más. Si es año olímpico, pido permiso en el trabajo para poder llegar a las horas de entrenamiento, y ese tiempo lo tengo que recuperar posteriormente cuando pueda.

P.- ¿Qué le aporta la natación?

R.- Me sirve para centrarme, saber qué es lo que quiero y fijarme unas metas. Normalmente también me quito el estrés en la piscina, aunque en ocasiones puede llegar a ser todo lo contrario, en especial antes de grandes citas.

P.- ¿Sigue alguna dieta?

R.- Puedo comer de todo, aunque evito cosas como los bollos o las patatas fritas. No sigo ninguna dieta en especial, pero es obvio que tengo que cuidarme, dada la exigencia requerida a los deportistas becados.

P.- ¿Qué se siente al conseguir un récord de España o de Europa?

R.- Es un subidón, significa que has trabajado bien. Nadie te va a quitar ese récord fácilmente, y es un orgullo conseguirlo, aunque hasta pasado un tiempo no te das cuenta de lo que has hecho.

P.- Antes de una prueba importante, ¿se relaja o mentaliza de alguna manera determinada?

R.- Antes de competir, cojo mis cascos y me voy por ahí con mi música. Visualizo como quiero que sea la carrera, y pienso que el de al lado no me va a ganar. Aunque luego en el momento de saltar a la piscina lo que pienso es que lo verdaderamente importante es haber llegado ahí.

P.- ¿Ha tenido algún momento duro que le hiciera pensar en dejarlo?

R. Sí, claro. De hecho, el año de mis primeros JJ.OO, los de Atenas, estuve a punto de dejarlo. Veía que los 8.000 o 10.000 metros diarios no servían para nada. Luego cuando consigues los tiempos cambias de idea, pero sí que sobre todo tras cada año olímpico lo piensas.

P.- Cuando llegue el momento de dejarlo definitivamente, ¿se ve ligado al mundo de la natación, o por el contrario desconectará por completo?

R.- No competiré a este nivel, pero seguiré haciendo deporte. Ahora intento compaginar esto con el arbitraje, así que no dejaré de lado el mundo de la natación. Y me gustaría ser entrenador algún día.

P.- ¿Hasta cuándo se ve compitiendo?

R.- Los próximos JJ.OO serán los últimos en los que participe. Me gusta hacer deporte pero me limita de cierta manera en mi trabajo, no puedo asumir más responsabilidades de las que ya tengo si entreno 4 horas al día o me paso dos meses en alguna competición.

P.- ¿Resalta o recuerda con especial cariño alguna anécdota desde que está en este deporte?

R.- El momento de entrar por primera vez en un estadio olímpico. O las concentraciones, donde conoces a gente nueva y a los novatos.

P.- ¿Qué se siente al participar en unos juegos olímpicos?

R.- Para cualquier deportista, ya sea discapacitado o no, es lo máximo dada la dificultad de poder competir en ellos. En mi caso me quedo con los JJ.OO de Pekín, tanto a nivel de diplomas olímpicos como de tiempos, aunque los de Atenas tampoco estuvieron mal.

P.- ¿Cómo es el ambiente dentro de la natación entre los nadadores?

R.- El mundillo de la natación es muy reducido, y aunque de vez en cuando aparece alguno nuevo, nos conocemos todos. Hay muy buen rollito gracias a eso, y se nota en las concentraciones y en las piscinas.

P.- ¿Cree que el deporte paralímpico tiene la suficiente valoración dentro de la comunidad deportiva?

R.- No, y como ejemplo sirve la cobertura televisiva que se dio al deporte paralímpico durante los últimos Juegos: 200 horas de las 2400 totales que se ofrecieron. Deberíamos tener las mismas oportunidades que los demás, pero como no vendemos, pocos récords paralímpicos salen en los periódicos.

P.- ¿Cuál es el nivel de la natación adaptada nacional en comparación con la internacional?

R.- En Atenas se consiguieron muchas medallas. En Pekín se han conseguido buenos tiempos, y seguramente se vuelva a hacer en Londres. Pero por el mero hecho de no ser remunerado y no ser tratados como profesionales, estamos lejos de potencias como Estados Unidos o Australia.

P.- ¿Admira especialmente a algún deportista?

R.- Hay varios que me gustan, como Ian Thorpe o Michael Phelps. También Kosuke Kitajima, un bracista japonés.

P.- ¿Cuál es su opinión sobre los llamados bañadores “mágicos”?

R.- Si son sólo de tela yo si los permitía. Pero si son de poliuretano no, ganas demasiado tiempo. Con ellos la flotabilidad es mucho mayor y la resistencia al agua es casi nula.

P.- ¿Qué consejo le daría a alguien que está empezando en esto?

R.- Todo depende de las ganas que tenga. Si le apetece de verdad y puede con ello, que siga adelante. Pero tiene que entender que cosas como la fiesta no son compatibles a veces con esto.

P.- ¿Cuando se retire, qué se va a llevar de la natación?

R.- Me llevaré a mis amigos, es gente con la que he estado diez años. También muchas experiencias, recuerdos de muchos campeonatos, y el pensamiento de que mereció la pena todo.


Desde aquí quisiera dar las gracias a Javier Crespo por acceder a la entrevista y por ofrecernos ese rato tan bueno. Un crack tanto dentro como fuera de la piscina.

21 de septiembre de 2010

Muse, nominados en 3 categorías de los premios MTV

Mejor actuación, mejor artista rock y mejor actuación de World Stage. Son las tres categorías en las que el grupo británico Muse luchará por llevarse el galardón en la gala de los European Music Awards (EMAs), entregados por la cadena estadounidense MTV.

Mejor artista Rock
Su trayectoria a lo largo de estos últimos años les ha hecho acreedores de la nominación a mejor artista rock, y vale como ejemplo el nivel de ventas de su último disco: más de 2.8 millones de ventas alrededor del mundo y número 1 en 19 países. Con tres singles a sus espaldas, y un cuarto tema usado por la propia cadena MTV como banda sonora de un vídeo contra el tráfico de personas, han suscitado las alabanzas continuas de buena parte de la crítica y del público.
Pero incluso con todo eso, no parten como favoritos. Tendrán duros competidores en la carrera por conseguir el galardón: Kings Of Leon, Linkin Park, Ozzy Osbourne y Thirty Second to Mars lucharán también por hacerlo.

Mejor actuación y mejor stage
Su gira de presentación del álbum denominada "The Resistance Tour", así como su gira por los principales estadios europeos llamada "Augmented Reality" recién finalizada en Wembley, dejaron a multitud de seguidores con la boca abierta gracias a sus espectaculares escenarios plagados de luz y de color. Además, las publicaciones especializadas no dudaron en ensalzar la entrega del grupo en la mayoría de los países por los que pasaron. La indudable calidad del conjunto británico, las 3 torres utilizadas durante los conciertos en pabellones y la pirámide-escenario usada en los estadios han hecho posible la nominación en las categorías a mejor actuación y mejor World Stage.

Sin embargo, aquí también contarán con una dura competencia. Bon Jovi, Kings of Leon, Linkin Park y la omnipresente Lady Gaga (nominada en 5 categorías) estarán junto a Muse en la terna de posibles ganadores del premio a mejor actuación. En el apartado de mejor World Stage, serán Gorillaz, Green Day, Thirty Second to Mars, y la otra posible gran triunfadora de la gala, Kate Perry (5 nominaciones), quienes optarán también a llevarse el galardón.

Votaciones
Las votaciones están disponibles en la propia página web de la MTV. La gala se celebrará en Madrid (Pabellón Caja Mágica) el día 7 de noviembre de 2010, y las entradas sólo podrán conseguirse a través de diversos concursos organizados por la propia MTV. A fecha de hoy, tan sólo están confirmadas las actuaciones de Kate Perry y Linkin Park.

9 de septiembre de 2010

Hay un amigo en mí (Woody, Buzz y cía.)

"Hemos cumplido nuestra misión. Andy ha crecido".

Es la frase del sargento de juguete en Toy Story 3, que quizá resuma el fin de ese período de nuestra vida en elque las preocupaciones brillan por su ausencia. Andy creció y fue a la universidad, como muchos hicimos y como muchos harán. Quemamos etapas de nuestra vida a gran velocidad, quizá demasiada, y no nos damos cuenta de que dejamos tanto atrás en algunas que merece la pena volver la vista para sentirnos de nuevo, aunque sea por unos momentos, los niños que fuimos.

A quién no le invade una sensación de nostalgia y añoranza al escuchar las bandas sonoras de películas como Tarzán, El Rey León, Pocahontas o Hércules...sin olvidar canciones míticas de la niñez de los que han crecido con Disney como Hay un amigo en mí, o No sé qué va a ser de mí, ambas de la película Toy Story.

¿Quién no recuerda con cierta pena los días en que no existían preocupaciones, ni problemas, ni prisas de ningún tipo? Tan sólo existía el niño que todos llevamos dentro y su mundo lleno de colorines. Un problema para él era que los reyes magos no le hubieran traído la película que tanto había visto anunciada o que tanto le había gustado por haberla visto en casa de un amigo, ya que el tema va sobre películas. Llegar a casa a las cuatro de la tarde después de un día genial en el colegio, en el que durante el recreo había jugado a Pokémon de manera imaginaria en la arena con sus amigos (si, esto lo hacía) y que su mayor problema era saber de qué era el bocadillo que le esperaba sobra la mesa. Son cosas que, aunque no sean iguales en todos, obviamente, conservan la misma esencia. La esencia de nuestra infancia.

Volviendo al tema inicial, aún recuerdo esos días pegado a la pantalla del salón rodeado de mis cintas de vídeo, que aún reposan tranquilas dentro de un cajón, con su merecido descanso tras llenar una infancia de momentos inolvidables junto a la pantalla. El día que el vídeo que queda en el salón deje de funcionar éstas dejarán de ser útiles, víctimas del avance de la tecnología. Pero seguirán ahí, recordando que, alguna vez, todos fuimos niños.



PD: Empieza en el segundo 19, no tiene desperdicio.